La importancia de no sentar al bebé antes de tiempo

En la Clínica Verónica Fabado trabajamos acompañando el neurodesarrollo del bebé y del niño y en numerosas ocasiones nos encontramos casos en los que la familia ha comenzado a sentar al bebé antes de que lo logre por si solo.

A veces, la incorporación de la alimentación complementaria influye en la urgencia por conseguir que el bebé consiga una sedestación estable y por ello muchas familias sientan al bebé como una forma de “entrenamiento” o para “enseñarle” a sentarse. Nada de esto es necesario si acompañamos al bebé en su desarrollo y permitimos que pase por todas las fases motoras, sensoriales y de equilibrio. Lo cierto es que no debemos sentar al bebé en el suelo antes de que lo logre él.

¿Cuál es el proceso por el que pasa el bebé para llegar a sentarse?

El desarrollo motor de un bebé sigue un patrón secuencial y progresivo que tiene profundas implicaciones para su desarrollo neurológico.

El acto de sentar a un bebé antes de que esté preparado para hacerlo de forma autónoma puede alterar su desarrollo físico y su neurodesarrollo.

El proceso de aprender a sentarse es más complejo de lo que puede parecer.

Para que un bebé alcance un logro motor, tiene que haber pasado por una serie de fases evolutivas primero. En cada fase el bebé desarrolla su fuerza, control motor, coordinación y equilibrio.

Antes de sentarse, el bebé debe haber pasado por diversas fases primero que se irán conquistando al dejar al bebé despierto tanto boca arriba como boca abajo.

El periodo habitual en el que el bebé es capaz de sentarse por sí mismo estando boca arriba o boca abajo es alrededor de los 8-10 meses, pero para ello, debe haber logrado algunos hitos motores como:

  • Tener control de su cabeza respecto al tronco
  • Haber aprendido a voltearse
  • Haber pasado mucho tiempo boca abajo hasta que sea capaz de sostenerse con los brazos estirados
  • Desplazarse por el suelo rodando o pivotando sobre su barriga
  • Empezar a realizar movimientos contralaterales de brazos y piernas, etc.

Los primeros meses de vida son muy importantes para el desarrollo de la musculatura y la coordinación. Al sentar a un bebé antes de que su cuerpo esté listo, se interrumpe este proceso de desarrollo motor natural. En su lugar, el bebé puede empezar a compensar el movimiento en maneras no naturales que afectan la alineación de la columna, el tono muscular y la coordinación.

Integración sensorial

El proceso de desarrollo de la postura, el equilibrio y la coordinación está íntimamente relacionado con la integración sensorial. Esto significa que cuando un bebé pasa tiempo boca abajo (tummy time), está mejorando su capacidad para procesar y responder a estímulos visuales, auditivos y táctiles. Este tipo de experiencias sensoriales es fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional. Sentar al bebé demasiado pronto puede restringir la cantidad de tiempo que pasa en estas posiciones importantes, ralentizando su capacidad para integrar estos estímulos.

Desarrollo de la fuerza muscular y la estabilidad

Los músculos de la espalda y el cuello de un bebé necesitan desarrollarse lo suficiente para soportar su peso en una posición sentada. Si un bebé es puesto en posición sentada antes de tiempo, su cuerpo no tendrá la suficiente fuerza y estabilidad para sostenerse correctamente, lo que puede llevar a una mala postura o tensión muscular. Este tipo de presión sobre los músculos inmaduros puede dificultar el desarrollo de un control postural adecuado a largo plazo.

Desarrollo del sistema nervioso central y conexiones neurales

El desarrollo físico está estrechamente ligado al desarrollo cerebral. Al permitir que un bebé siga el ritmo de su propio desarrollo motor, se facilitan las conexiones neuronales necesarias para el control motor, la coordinación ojo-mano y la percepción espacial. Un bebé que tiene tiempo para aprender a girar, arrastrarse, y luego sentarse por sí mismo está construyendo una base sólida para su capacidad cognitiva y motora futura.

Riesgo de problemas posturales y de movimiento al sentar al bebé antes de tiempo

Sentar al bebé antes de tiempo puede llevar a la aparición de problemas posturales, como la curvatura incorrecta de la columna. Estos problemas pueden dificultar la habilidad del bebé para moverse de manera eficiente y afectar el desarrollo de su motricidad gruesa. Además, si un bebé es forzado a sentarse antes de estar listo, puede presentar dificultades para lograr un control postural adecuado cuando esté en una posición sentada de manera autónoma.

Por todo ello, es fundamental permitir que los bebés desarrollen sus habilidades motoras y posturales a su propio ritmo. Sentarlos antes de tiempo puede interferir en este proceso y tener efectos negativos en su desarrollo físico y neurocognitivo. La clave es permitir que los bebés sigan su curso natural de desarrollo, lo que les da las mejores oportunidades para fortalecer su cuerpo y cerebro de manera saludable. El tiempo boca abajo (tummy time), el gateo y otras formas de movimiento son esenciales para que los bebés fortalezcan los músculos y las conexiones neuronales necesarias para su crecimiento y bienestar.

¿Qué debemos hacer si queremos estimular a nuestro bebé a sentarse?

Si queremos que nuestro bebé se siente solo tenemos que ofrecerle la oportunidad conseguir un desarrollo óptimo y pasando por todas las etapas previas. Para ello debemos permitir que experimente el movimiento en diferentes posiciones. Es importante que pase tiempo boca abajo cuando esté despierto. El espacio debe ser seguro y estimulante. El bebé necesita estimulación táctil (caricias, abrazos), vestibular (balanceos, mecerlo, porteo), visual (imágenes de alto contraste, nuestra cara, juguetes) y motora (libertad para moverse tanto boca arriba como boca abajo).

En condiciones normales todo bebé está preparado para alcanzar los hitos correspondientes a su edad, en caso de que no lo consiga debemos valorar si existe alguna dificultad que se lo impida. En ese caso es importante consultar con un fisioterapeuta experto en neurodesarrollo.

En la Clínica de Fisioterapia y Osteopatía Verónica Fabado somos especialistas en neurodesarrollo. Si tienes alguna duda sobre el desarrollo de tu bebé, no dudes en consultarnos.

 

Jugar en el parque mejora el aprendizaje

Jugar en el parque mejora el aprendizaje

Jugar en el parque mejora el aprendizaje   En la clínica Verónica Fabado estamos especializados en fisioterapia pediátrica y del neurodesarrollo y una de las recomendaciones que damos a las familias cuando acuden por dificultades en el aprendizaje en la infancia...

¿Debemos darle la mano al bebé para ayudarle a caminar?

¿Debemos darle la mano al bebé para ayudarle a caminar?

¿Debemos darle la mano a nuestro bebé para ayudarle a caminar?   Uno de los momentos más esperados por las familias es ver al bebé dar sus primeros pasos. En ese entusiasmo, es frecuente ver a adultos que toman al bebé por las manos para “enseñarle a caminar”,...

El reflujo en el bebé

El reflujo en el bebé

Reflujo Gastroesofágico en el Bebé: Abordaje con Fisioterapia y Osteopatía Pediátrica   Tanto la fisioterapia como la osteopatía pediátrica se presentan como enfoques complementarios y no invasivos para aliviar el Reflujo Gastroesofágico en el Bebé (RGE) mediante la...

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra política de privacidad aquí.