PRINCIPALES HITOS MOTORES DE CERO A UN AÑO

 

El primer año de vida de un bebé está lleno de hitos emocionantes, especialmente en el desarrollo motor. Estos hitos son indicadores clave del desarrollo físico y neurológico y pueden variar ligeramente en cada niño. A continuación, se describen los hitos motores más importantes que los bebés suelen alcanzar desde el nacimiento hasta su primer cumpleaños.

 

Primer trimestre (0 – 3 meses)

Al nacer, los bebés exhiben varios reflejos primarios, como el reflejo de succión y el reflejo de búsqueda que les permite alimentarse. Otros reflejos incluyen el de Moro, que es una respuesta de sobresalto, y el reflejo de agarre, donde los bebés cierran la mano alrededor de un dedo o un objeto. Pero poco a poco, además de estas respuestas reflejas van adquiriendo habilidades que marcarán su desarrollo motor. El primer hito importante es el control postural de la cabeza.

 

Estos son algunos de los hitos más importantes que aparecen en el primer trimestre de vida del niño:

  • Control cefálico. Durante las primeras semanas, los bebés tienen poco control sobre sus movimientos y no tienen fuerza suficiente para sostener la cabeza. Sin embargo, a medida que los músculos del cuello se fortalecen, empiezan a levantar y girar la cabeza brevemente cuando están boca abajo. Es a los tres meses cuando el bebé colocado boca abajo está listo para posicionar la cabeza estable  y vertical durante un tiempo y es capaz de girar la cabeza para seguir un estímulo visual o auditivo.
  • Llevarse la mano a la boca. El bebé es capaz de agitar los brazos y mover las manos. Durante esta etapa las manos empiezan a permanecer algún tiempo abiertas, aunque pueden pasar tiempo con los puños cerrados. Tras pasar las manos cerca de la cara es posible que acabe llevándoselas a la boca.

 

Segundo trimestre  (3 – 6 meses)

Durante los primeros tres meses el cuerpo del bebé se ha ido desplegando. Sus brazos y piernas tienen mucha actividad y va ensayando la coordinación entre ellos. Se va preparando para voltear desde su posición boca arriba a boca abajo.

En este segundo trimestre de vida detectaremos en nuestro bebé los siguientes hitos del desarrollo:

  • Volteo. Alrededor de los cuatro meses, muchos bebés ya son capaces de elevar las piernas hasta la vertical cuando están boca arriba, lo que les facilita ponerse de lado cuando intentan alcanzar un objeto. Tras múltiples intentos lograrán darse la vuelta y colocarse boca abajo. Al principio el volteo aparece de forma casual pero con la práctica les permite cambiar de posición de manera controlada y voluntaria. Hacia los cinco o seis meses el bebé es capaz de voltear desde la posición boca abajo a boca arriba. En ese momento pueden aprender a rodar como forma de desplazamiento
  • Sentarse con Apoyo.  Alrededor de los seis meses, la mayoría de los bebés pueden sentarse con apoyo. Aunque no todos los bebés están preparados para sentarse al iniciar la alimentación complementaria. Para poder sentarse con apoyo y mantenerse en esa postura, los bebés deben haber pasado tiempo boca abajo para fortalecer los músculos de la espalda y el abdomen. Algunos pueden sentarse sin ayuda durante cortos periodos, pero no debemos anticiparnos a sus logros. Sentarse por ellos mismos es una función más compleja de lo que parece. El bebé tiene que aprender a pasar a esta postura cuando esté boca arriba y boca abajo. Si sentamos anticipadamente a nuestro bebé es posible que no lo haga de la forma correcta y lo haga con una mala postura, pero, además le privamos de la oportunidad de hacerlo por ellos mismos. Si sentamos al bebé demasiado pronto aprenderá a actuar como un observador pasivo e impedimos el movimiento autónomo.
  • Reptado en círculos. Cuando el bebé está boca abajo aprende a desplazarse en círculos sobre su ombligo, pudiendo alcanzar objetos que estén a su alrededor.

 

Tercer trimestre (6 – 9 meses)

Llegados al tercer trimestre, nuestro bebé habrá alcanzado ciertas metas madurativas que le permitirán:

  • Sentarse sin Apoyo. Hacia los nueve meses, la mayoría de los bebés pueden sentarse sin apoyo durante largos periodos, lo que les permite usar sus manos para explorar y jugar con objetos. Debemos de observar si su postura estable y su postura correcta.
  • Reptado lineal. Al principio el bebé extiende los brazos de forma simétrica, incluso puede desplazarse hacia atrás en un inicio. Luego, será capaz de coordinadar sus extremidades superiores e inferiores en un patrón cruzado y se desplazará de una forma cada vez más eficiente. No todos los bebés pasan por esta fase. Alguno niños empiezan a gatear sin haber pasado por esta fase o haciéndolo durante un corto periodo.
  • Gateo. El gateo generalmente comienza entre los siete y nueve meses. Es un hito importante en el desarrollo psicomotor del bebé. No todos los niños pasan por esta fase, pero a pesar de que el gateo no es imprescindible en el desarrollo del niño sí que es una fase de suma importancia por todos los beneficios que aporta. El gateo es el primer desplazamiento autónomo contra la acción de la gravedad. Además del desarrollo músculo-esquelético, mejora de la coordinación y equilibrio y ayuda a la maduración del sistema vestibular y propioceptivo entre otras cosas. Si un bebé no gatea en muchas ocasiones es porque no ha madurado todavía algunas áreas psicomotoras y debemos averiguar el motivo.
  • Mantenerse de pie con Apoyo. Muchos bebés empiezan a levantarse y mantenerse de pie mientras se sostienen de muebles o manos. Este hito es crucial para desarrollar el equilibrio y la fuerza necesarios para caminar.

Cuarto trimestre (9 – 12 meses)

Alzanzado el cuarto trimestre de vida el bebé ya será capaz de:

  • Desplazarse con apoyo. Entre los diez y doce meses, los bebés suelen empezar a moverse lateralmente mientras se sostienen de muebles. Esto les ayuda a desarrollar el equilibrio y la coordinación necesarios para dar sus primeros pasos independientes.
  • Dar los primeros pasos. Aunque algunos bebés pueden empezar a caminar antes de su primer cumpleaños, muchos dan sus primeros pasos entre los 12 meses y 15 meses. A pesar de que es uno de los hitos motores más esperados por los padres, no debemos acelerar su llegada. Los niños deben tomarse un tiempo para afianzar sus logros anteriores antes de empezar la marcha independiente. Muchos bebés se toman su tiempo y prefieren continuar en la fase de gateo. Hasta los 18 meses (incluso algo después) se considera normal que no se haya adquirido la marcha.
  • Agarrar en pinza. Alrededor de los diez meses, los bebés desarrollan el agarre de pinza, usando el pulgar y el índice para recoger objetos pequeños. Este desarrollo de la motricidad fina es crucial para tareas futuras, como alimentarse solos y escribir.

 

Factores que influyen en el desarrollo motor

El desarrollo motor de un bebé puede estar influido por varios factores, incluidos la genética, el entorno y la salud general. Es importante recordar que cada bebé es único y puede alcanzar estos hitos en diferentes momentos. Sin embargo, hay algunas pautas generales que los padres y cuidadores pueden seguir para fomentar el desarrollo motor. Las más importantes son:

  • Estimulación y Juego. Proveer un entorno seguro y estimulante donde el bebé pueda moverse y explorar es esencial. Juegos que involucren alcanzar, agarrar y manipular objetos pueden ser muy beneficiosos.
  • Tummy time. El tiempo boca abajo es crucial para fortalecer los músculos del cuello, los hombros y la espalda. Colocar a los bebés boca abajo mientras están despiertos y supervisados ayuda a desarrollar las habilidades necesarias para rodar, sentarse y gatear.
  • Interacción Social. La interacción con los padres, cuidadores y otros niños puede estimular el desarrollo motor. Los bebés a menudo imitan los movimientos que ven, por lo que el juego activo y la demostración de habilidades motoras pueden ser muy útiles.

 

Cuándo consultar con un fisioterapeuta experto en neurodesarrollo

Aunque hay una amplia gama de normalidad en el desarrollo motor, hay ciertos signos que podrían indicar la necesidad de consultar a un experto. Estos incluyen:

  • No levantar la cabeza a los tres meses.
  • No rodar en ninguna dirección a los seis meses.
  • No sentarse con apoyo a los nueve meses.
  • No intentar pararse o moverse con apoyo a los doce meses.

 

El primer año de vida de un bebé está lleno de hitos motores que son cruciales para su desarrollo físico y neurológico. Desde el control de la cabeza hasta los primeros pasos, cada hito es un logro importante que prepara al bebé para futuras habilidades motoras y cognitivas. Al proporcionar un entorno estimulante y seguro, y al estar atentos a las señales de posible retraso, los padres y cuidadores pueden apoyar eficazmente el desarrollo saludable de sus bebés.

En la Clínica de Fisioterapia y Osteopatía Verónica Fabado hacemos valoraciones en cada etapa del desarrollo, evaluando los hitos alcanzados, y acompañando a las familias a conseguir un desarrollo saludable y satisfactorio.

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