SÍNDROME DEL TÚNEL CARPIANO (STC)

 

El síndrome del túnel carpiano es una afección en la que debido a un aumento de presión en el nervio mediano, se desencadenan una serie de signos y síntomas.

El túnel carpiano es un canal situado en la muñeca y que está formado por los huesos del carpo y el ligamento anular del carpo. A través de este canal pasa el nervio mediano, que tiene la función de inervar a nivel motor a los músculos flexores del antebrazo y alguno de los  músculos de la mano así como de dotar de sensibilidad a los tres primeros dedos de la mano y parte del cuarto. Este nervio comparte espacio con otras estructuras como los tendones de los músculos flexores de los dedos, vasos sanguíneos, etc.

En ocasiones, debido a la falta de elasticidad de este túnel, cualquier inflamación o aumento de la presión puede comprimir el nervio mediano y producir el síndrome del túnel carpiano.

 

¿Cuáles son los síntomas asociados del síndrome del túnel carpiano?

Los síntomas más comunes, derivados del síndrome del túnel carpiano son:

  • Dolor en la muñeca y/o en la mano.
  • Hormigueo, adormecimiento de la mano.
  • Falta de fuerza en la mano, como por ejemplo coger objetos o la oposición del pulgar para hacer la pinza.

¿En qué consiste el tratamiento médico del síndrome del túnel carpiano?

El tratamiento médico suele ser farmacológico y en algunos casos quirúrgico. La cirugía consiste en el corte del ligamento anular del carpo para aliviar la presión sobre el nervio mediano.

 

¿Cuál es el tratamiento osteopático para el síndrome del túnel carpiano?

Para comenzar la sesión, en la Clínica Verónica Fabado, se realiza una valoración global del paciente, su postura, movilidad general y función de distintas estructuras.

Esta valoración global es fundamental ya que hemos de tener en cuenta que el nervio mediano puede estar comprimido en el propio canal del carpo pero también en otros niveles de su recorrido dando lugar a manifestaciones similares.

El nervio mediano es un ramo del plexo braquial (grupo de nervios que salen entre las vértebras cervicales) y por tanto debemos revisar la región cervical y desfiladeros por los que pasa este plexo. También puede estar comprimido en el antebrazo, entre las dos cabezas del músculo pronador redondo.

Tras la valoración inicial en la que se detectarán las posibles zonas de atrapamiento del nervio se procederá a la realización de las técnicas de terapia manual específicas para cada estructura con el objetivo es liberar la presión que comprime el nervio y devolver la movilidad de los tejidos que la necesiten para que el nervio deslice bien en todo su recorrido.